Estudio de la historia social de la moda, los textiles y el diseño. Centro de referencia y consulta permanente para diseñadores, estudiantes, investigadores y todos aquellos interesados.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Formas curvas y abundancia de adornos: BARROCO 1660 - 1720



Conocido como el estilo artístico que nació en Italia al amparo de la Contrarreforma y que se impuso en Europa e Hispanoamérica desde mediados del siglo XVII hasta mediados del siglo XVIII.


El Barroco fue excesivamente ornamentado y ampuloso. Buscaba deslumbrar, mediante efectos de luz y de movimiento, formas de expansión de la línea curva y rupturas, composiciones en diagonal y juegos de perspectivas. En pintura se distinguió la superabundancia de formas y exaltación del movimiento.




Luis XIV, el Rey Sol, monarca francés, es en este momento el personaje más destacado en la historia, dándole a Francia un poderío económico, político y un eje central que constituirá su hegemonía sobre el dictado de estilos en el vestir. Fue él quien mandó construir la sede de la corte francesa, el Palacio de Versailles, a 20km de París e impone una rigurosa etiqueta, entendiéndose por esto, usos y costumbres que afectaban desde la forma de actuar hasta qué vestir y debían cumplirse al pie de la letra.



      
En el ámbito textil, fueron populares las sedas y gasas rayadas y tornasoladas pintadas a mano con diseños florales. Muselinas o linón, moirée, paños, rasos, brocados y terciopelos. Entre los encajes el más utilizado fue el Chantilly con diseños arabescos.Se usaron colores puros como el rojo, verde, ocres y el negro.



VESTIMENTA FEMANINA



Para las mujeres, el vestido continuó teniendo la misma estructura que en el Renacimiento, dividido en Cuerpo y Falda, armado por debajo mediante corset con forma de embudo pero su punta ya no era tan pronunciada sino que terminaba sobre el vientre, por encima se colocaba el cuerpo del vestido con escote bote y mangas 3/4 terminadas en volados. Se mantuvo como ahuecador de falda el verdugado cónico y se superponían dos enaguas y finalmente la falda exterior. Se utilizaban encajes para las terminaciones de cuello/escote y puños.

1710 Mantua. Shrewsbury Museums Service


El cabello se arreglaba en peinados recogidos siempre terminados con bucles y rizos.

Los exquisitos zapatos de estilo pantufla o zapato cerrado eran elaborados en textiles y cueros con gran cantidad de bordados y llevaban el “taco Luis XIV” impuesto por el rey; de 3 a 4 cm. de alto y de forma cuadrada recta. Sobre la capellada se colocaban hebillas cuadradas trabajadas en relieve, moños, cintas y rosetas de gran tamaño.

         
1710. Hechos en seda. G.B

VESTIMENTA MASCULINA



Durante este periodo los estilos masculinos tuvieron mayor presencia e importancia que los femeninos. La evolución del traje hace que del Jubón renacentista se pase a una división de dos prendas, chaleco y casaca que junto con los calzones rectos conforman lo que se conoce como el “Habit a la Française” o hábito a la francesa: traje de tres piezas conformado por calzones, chaleco y casaca.

 La camisa usada como lencería tenía terminaciones de encaje, volados y cintas realzando los detalles del traje que asomaban por puños y cuello. Sobre el pecho tenía como adorno una cascada de volados de lino o encaje conocida como jabot. El chaleco llegaba hasta la rodilla, en el mismo material que los calzones y la casaca, adornado con presillas y bordados en hilos de oro, plata y seda multicolor. Con botones enjoyados, en nácar, carey y marfil. La casaca, tenía mangas con anchos puños volcados, entallaba en la cintura y caía en faldón con varios pliegues. Solía tener bolsillos con solapa o en ocasiones sólo ésta como adorno. Surge como elemento de sastrería el tajo que divide al faldón desde la cintura hasta el ruedo en la parte posterior, para permitir el montar a caballo. Los calzones se sujetaban en la cintura y cubrían hasta la rodilla, prendiendo con botón, hebilla o moño. Debajo se llevaban las medias, de seda natural, siendo blancas para eventos oficiales.

1620

1630

1684

1720
  
        

El peinado masculino se caracterizó por el uso de pelucas, como fue el gusto del rey. La más característica fue la peluca “in Folio”: una profusa caída de bucles que llegaban hasta la cintura, y de gran tamaño, con una hendidura en la parte alta del centro.

El uso de barba y bigote fue abandonándose para que no compitiera con la presencia de la peluca.

Hombres y mujeres utilizaron el mismo estilo de zapato elaborado en textiles y cueros con gran cantidad de bordados y llevaban el “taco Luis” impuesto por el rey; de 3 a 4 cm. de alto y de forma cuadrada recta. Los hombres utilizan como alternativa las botas. De caña alta o media, con puños altos o volcados y adornados con encajes en la parte interna. En este periodo Luis XIV impone el color rojo para el taco como tono exclusivo de la monarquía, estando prohibido para las demás clases sociales. Sobre la capellada se colocaban hebillas cuadradas trabajadas en relieve, moños, cintas y rosetas de gran tamaño. Los hombres llevaban como elemento distintivo la espada, en este caso colocada en la arandela del tahalí. Por influencia del uniforme del ejército croata se impone el uso de la cravat, o corbata de lazo. Comienzan a utilizarse las marcas de belleza (lunares) maquilladas o postizas para dar realce a las facciones.
 
El Barroco tuvo una impronta de drama o teatralidad en su estética que en varias ocasiones a encontrado un revival producido en la forma de colecciones de Alta Costura de diseñadores igualmente treatrales.

Alexander McQueen


Christian Lacroix


martes, 9 de agosto de 2016

Vestidos de Olímpicos: Olimpia 776 a.C - Río 2016



Acá estamos, una vez más para continuar con nuestra práctica habitual. En este, un año muy particular, muy intenso, y por sobre todo muy deportivo; estamos inmersos en “Río 2016” para mostrarnos una vez más la capacidad del ser humano puesta al máximo, en rendimiento y organización.

Unión e identidad. Esfuerzo y colaboración. El deporte provee fuerza, pero sobre todo disciplina, y la enseñanza de trabajo en equipo. ¿Y qué tienen en común el deporte y la indumentaria? Simple, la historia de la humanidad.

No nos cansaremos de hacer hincapié en dejar en claro que la vestimenta (también llamada indumentaria) ha acompañado al ser humano a lo largo de su historia, colocando sobre el cuerpo su realidad e identidad.

Así, también el ejercicio, y las prácticas deportivas se han visto plasmados como parte de esa historia. Bien podemos citar los ejemplos de los frescos de Piazza Armerina en Sicilia, Italia que datan de la primera mitad del siglo IV, donde se pueden observar figuras femeninas a las que se denominó gimnastas, realizando ejercicios con pelotas y mancuernas, vistiendo una banda de tela que sujeta el busto y braga, es decir, lo que seguimos usando hoy: top y short.

Piazza Armerina, Sicilia siglo IV a.C.

Cada cuatro años tenemos la suerte de poder disfrutar de la mayor y mejor competencia interdisciplinaria internacional, creada por la humanidad: Los Juegos Olímpicos. Los griegos ya sabían la importancia del deporte en la vida cotidiana, y pusieron eso a favor de dirimir las disputas mediante las aptitudes atléticas. Los primeros juegos se disputaron cerca del 776 a.C en la ciudad de Olimpia. Tenían un carácter secular y dirigido a mostrar las cualidades y la evolución de las actuaciones realizadas por los jóvenes, así como fomentar las buenas relaciones entre las ciudades de Grecia. 


La primera edición de los llamados Juegos Olímpicos de la Era Moderna se llevó a cabo en Atenas, a partir del 6 de abril de 1896. Cobrando en cada oportunidad mayor importancia y popularidad. En las ceremonias inaugurales, hemos visto despliegues asombrosos de lo mejor que cada lugar tiene para ofrecer desde su cultura y su identidad, su arte y claro está sus trajes típicos, o vestuarios especialmente creados para la ocasión.


En un mundo que rebalsa de divisiones, el deporte logra como casi ninguna otra cosa, unir a todos por igual. Por pasión; porque brinda un sentido de pertenencia y unidad. Porque todos necesitamos sentir que somos parte de algo.

Y a este imparable tren de deporte, el mundo de la moda/indumentaria se ha subido brindando las prendas d ecompetición desde las ya más que reconocidas marcas como Adidas, Nike o Puma. Y desde las casas y diseñadores de Alta Costura creando los uniformes de "desfile" llamémosle, que son los trajes que los deportistas usan en la ceremonia de inauguración.
Así es como los itaianos están vestidos por Giorgio Armani, los ingleses por Stella McCartney, Estados Unidos by Ralph Lauren, Francia por Lacoste entre otros.

Francia por Lacoste

Italia por Giorgio Armani

Suecia por H&M

Reino Unidos por Stella McCartney

Estados Unidos por Ralph Lauren















































En 1995, Nelson Mandela, por entonces presidente de Sudáfrica, logró lo que se creía imposible. Encontró en el deporte, en el rugby más exactamente, la manera de unir a blancos y negros, y que todos sean simplemente sudafricanos. Contra todos los pronósticos, los Springbooks, como se conoce al equipo, ganaron el Mundial de Rugby.

 

Así se demuestra lo que podemos conseguir 

con entrenamiento, disciplina y la más pura y 

absoluta garra y pasión... Y bien sabemos 

que a este grupo maravilloso estos dos 

atributos les sobra. ¡VAMOS ARGENTINA!






lunes, 25 de julio de 2016

Perspectiva y antropocentrismo: El Renacimiento 1492 - 1660



Fue época del resurgimiento de la razón tras el medioevo, periodo fuertemente religioso. Las ciencias y el arte tuvieron un marcado desarrollo.
El hombre se transforma en la medida de todas las cosas. Se abandonan los estilos longitudinales para darle paso a una línea ancha y horizontal que da mayor presencia a la persona. Se dieron grandes avances en la vestimenta, que estaba a cargo únicamente de los hombres, sastres, quienes realizaban la moldería y costura de los complejos trajes, tanto femeninos como masculinos. 
El sastre por Giovanni Battista Moroni 1570-1575
Este movimiento, que marcó la arquitectura, la pintura, la literatura y también la indumentaria tiene su centro en la ciudad de Florencia desde donde irradia al resto de Italia y Europa.

Esta tendencia a la horizontalidad, hace que la indumentaria adquiera una silueta de volúmenes más anchos. Se utilizaron telas ricas de colores vivos y contrastantes, adornadas con diseños muy variados, siendo las más usadas las sedas, terciopelos, brocados, y fina batista para las camisas.
Tiene gran difusión el uso de telas acuchilladas, que se trabajaba superponiendo dos telas de colores contrastantes y cortando con cuchillos calientes la tela superior para dejar entrever la de debajo por las aberturas.
También se impuso el uso de cuellos rígidos o montados, tomando en un principio la forma del encañonado para evolucionar más tarde a la gorguera plegada, muchas veces de dimensiones exageradas. Principalmente se utilizó: terciopelo, telas adamascadas, brocatos, seda natural, pieles, telas recamadas, encajes, rasos Y para los bordados: hilos de oro y plata y seda multicolor. Además de tener un gran recargo en los bordados con piedras preciosas y semipreciosas en toda la extensión del traje. Las telas blancas (lino, algodón, batista, muselina) se reservaban para las prendas interiores tales como la camisa interior.

VESTIMENTA FEMENINA

Para la apariencia femenina surge el uso de corset, para darle forma al torso y armazones, (armados) para dar volumen a las faldas. El traje se divide en dos partes:
 
Cuerpo del vestido: parte superior desde el cuello hasta la cintura, que contiene las mangas.
Falda: parte inferior desde la cintura hasta el piso.

El escote principal tenía forma cuadrada habitualmente cubierto con una pieza de gasa bordada, unida al escote quedando un escote velado y una gran variedad de mangas anchas y largas. Éstas podían ser simples o divididas. Utilizando como adorno los Abuchonados y Acuchillados (tajos realizados por el sastre con cuchillas de variados tamaños calentadas al fuego) siendo estos últimos empleados como ornamentación en todo el traje y en la capellada del calzado. Sumaban como abrigos mantos y capas que cerraban por medio de broches o cordones. El peinado era siempre recogido y acompañado de velos, tocas y adornos, pero ya no era oculto de forma tan intensa como en el periodo anterior, sino que los tocados acompañan la presentación del cabello como un accesorio decorativo.
 


VESTIMENTA MASCULINA

El traje es corto y ancho.
Los jubones pueden ser:
·         acampanados y muy plegados a la cintura, largo hasta el muslo. 
·         Cortos y ceñidos, apoyados en la cadera.
En ambos casos, se usan hombreras y el pecho forrado en guata. Se escotan los cuellos dejando ver las finas camisas y se los ata con cintas.
Usan gabanes muy anchos, generosamente plegados con o sin mangas, cuyo largo sobrepasa el del jubón.
Se utilizan calzas muy adherentes y los zapatos van perdiendo las puntas de la poulaine.
Se empieza a utilizar un calzón redondeado de piernas muy anchas llamado gregüesco.
Los sombreros levantan el ala y es propia de la época una boina que se lleva caída sobre una oreja y adornada con plumas.
La influencia española impone el uso de una capa corta (capote o capa a la española).


        

















A partir de la complejización en las líneas y las estructuras de la vestimenta, se podría establecer que a partir del Renacimiento será el cuerpo el que se adapte a la vestimenta, y no viceversa como es nuestra costumbre.
Como todos los periodos históricos, el Renacimiento ha sido fuente inagotable de inspiración para múltiples colecciones de diseñadores actuales.